Expreso mi creatividad
La magia de la lectura y la escritura
Lenguaje
Una de las primera forma de comunicación del ser humano tiene lugar a través de sonidos, gestos, movimientos y, finalmente, a través de la palabra. El niño, cuando aún no habla, o cuando ha aprendido a hablar y no sabe el nombre de las cosas que quiere, las señala con el dedo. La primera forma de comunicación es la oral, que requiere de la boca y el oído para alcanzar su objetivo.
Mucho más tarde aparecerá la escritura, cuyos antecedentes históricos son la pintura rupestre, la magia y los ritos, expresión popular que buscan interpretar el mundo y la comunicación oral. Implica en términos de hechos, acontecimientos e interacción social, irán apareciendo las diferentes lenguas y sus respectivos alfabetos.La comunicación se desplazará de la oralidad a la escritura, en la que la comunicación humana añadirá la vista, pues el ojo capta formas materiales, señales y signos.
La escritura es el medio más adecuado para la transmisión de emociones, de vivencias, de experiencias, de aventuras, de descubrimientos, de enseñanzas y de conocimientos, que a su vez generan nuevos conocimientos.
Escritura: proceso que implica pasión y creatividad
La escritura es aún la actividad comunicativa y cognitiva por excelencia.
Con frecuencia se escucha hablar de la importancia de escribir, los padres de familia muchas veces presumen de las capacidades lecto-escritoras de sus hijos y es común ver un número significativo de estudiantes que se inscriben en cursos de lectura rápida para desarrollar competencias en la lectura y composición de textos. A pesar del interés manifiesto, cada vez son menos las personas que escriben, muchos representan gráficamente una lengua, distinguen fonemas, grafemas, desarrollan la actividad motriz y la conciencia fonológica, pero aún no saben escribir.
Según Vygotski (1983, p. 201): «A los niños se les enseña a escribir como un hábito motor determinado y no como una compleja actividad cultural».
El lenguaje escrito es una expresión de pensamientos, no se trata de una lista de palabras copiadas sino de una intención reflejada en la fluidez y coherencia de un texto; más que una habilidad manual, es un proceso complejo de pensamiento en el que se revela la capacidad que tiene una persona de generar ideas, establecer relaciones entre ellas para dar un orden lógico y traducirlo a palabras en un buen discurso.
La escritura, además de ser el medio de comunicación por excelencia, es un medio de construcción de conocimiento que garantiza una conexión obligatoria entre sentido y significado, de manera que da cuenta de acciones entre procesos psicológicos superiores.
Vygotski (1983) afirma que el desarrollo de la escritura en el niño inicia antes de llegar a la escuela y que esa etapa previa del lenguaje escrito es fundamental para comprender el proceso.
El aprendizaje se produce en contextos naturales donde la interacción social desempeña un papel importante, es decir, el contexto puede fortalecer o limitar la apropiación del lenguaje escrito de acuerdo con las relaciones que se establezcan en un medio social determinado. El lenguaje nace en la relación con otros; tal como lo afirma Siguán (1987), se recibe de la sociedad, se interioriza e independiza de la comunicación para convertirse en un instrumento de pensamiento. La escritura, entenderla como la oportunidad de transmitir ideas a través de un escrito, con lo cual logra enriquecer los procesos de aprendizaje del individuo.
Escribir es una práctica que integra los significados construidos socialmente y se vale de la creatividad para fundar lo inimaginable; aquí tiene un papel importante la pasión de quien escribe y la conexión que logre establecer entre sus pensamientos y las emociones que rodean cada palabra. Por eso es al mismo tiempo una habilidad personal que promete el desarrollo psicológico individual y capital social que asegura el enriquecimiento de la cultura.
LEER Y ESCRIBIR EN UN MUNDO CAMBIANTE
Hubo una época, hace varios siglos, en que escribir y leer eran actividades profesionales. Quienes se destinaban a ellas aprendían un oficio.
En todas las sociedades donde se inventaron algunos de los sistemas de escritura primigenios en (China, Sumeria, Egipto, Mesoamérica y, muy probablemente, también el valle del Hindus) hubo escribas, quienes formaban un grupo de profesionales especializados en un arte particular:
Grabar en arcilla o en piedra, pintar en seda, tablillas de bambú, papiro o en muros, esos signos misteriosos, tan ligados al ejercicio mismo del poder. Las funciones estaban tan separadas que los que controlaban el discurso que podía ser escrito no eran quienes escribían, y muchas veces tampoco practicaban la lectura. Quienes escribían no eran lectores autorizados, y los lectores autorizados no eran escribas. En esa época no había fracaso escolar. Quienes debían dedicarse a ese oficio se sometían a un riguroso entrenamiento. Seguramente algunos fracasaban, pero la noción misma de fracaso escolar no existía.
Desde sus orígenes, la enseñanza de estos saberes se planteó como la adquisición de una técnica: técnica del trazado de las letras, por un lado, y técnica de la correcta oralización del texto, por otra parte. Sólo después de haber dominado la técnica surgirían, como por arte de magia, la lectura expresiva (resultado de la comprensión) y la escritura eficaz (resultado de una técnica puesta al servicio de las intenciones del productor).
Luego Surge la noción de fracaso escolar, que es concebida, en sus inicios, no como fracaso de la enseñanza sino del aprendizaje, o sea, responsabilidad del alumno. Esos alumnos que fracasan son designados, según las épocas y las costumbres, como “débiles de espíritu”, “inmaduros” o “disléxicos”.
Hay niños que ingresan a la lengua escrita a través de la magia (una magia cognitivamente desafiante) y niños que entran a la lengua escrita a través de un entrenamiento consistente en habilidades básicas. En general, los primeros
la escritura fija la lengua, la controla de tal manera que las palabras no se dispersen, no se desvanezcan ni se sustituyan unas a otras. Las mismas palabras, una y otra vez. Gran parte del misterio reside en esta posibilidad de repetición, de reiteración, de re- presentación (Ferreiro, 1996). Hay niños que ingresan a la lengua escrita a través de la magia (una magia cognitivamente desafiante) y niños que entran a la lengua escrita a través de un entrenamiento consistente en habilidades básicas.
La alfabetización es un derecho de los niños y niñas que serán ciudadanos y ciudadanas de un mundo donde las diferencias lingüísticas y culturales sean consideradas como una riqueza y no como un defecto. Las distintas lenguas y los distintos sistemas de escritura son parte de nuestro patrimonio cultural. La diversidad cultural es tan importante como la biodiversidad: si la destruimos, no seremos capaces de recrearla.
PASADO Y FUTURO DEL VERBO LEER
Son verbos que remiten a construcciones sociales, a actividades socialmente definidas.La relación de los hombres y mujeres con lo escrito no está dada de una vez por todas ni ha sido siempre igual: se fue construyendo en la historia. Leer no ha tenido ni tendrá la misma significación en el siglo XII y en el XXI.
Este inicio de milenio es propicio para el cambio porque somos muchos los que tenemos algo nuevo para ofrecer. Ninguno de nosotros, actuando aisladamente, tiene capacidad para incidir en un fenómeno que ha resistido a
En este mundo cambiante tenemos nuevas tecnologías de circulación de textos construidos a partir de minuciosas investigaciones de historiadores sobre los modos de apropiación de la escritura por parte de diferentes actores sociales en diferentes momentos históricos se cuenta con lingüistas dispuestos a recuperar la escritura como también hay pedagogos que aportan a algunos métodos para el desarrollo del aprendizaje. También existen psicólogos, psicopedagogos y psicolingüistas con teorías suficientemente válidas como para restituir al niño como ser pensante en su totalidad existencial.
Todos los niños, están dispuestos a la aventura del aprendizaje inteligente. Tienen derecho a ser lo que son: seres cambiantes por naturaleza, porque aprender y cambiar es su modo de ser en el mundo. Entre el pasado imperfecto y el futuro simple está el germen de un “presente continuo” que puede gestar un futuro complejo tienen nuevas maneras de dar sentido (democrático y pleno) a los verbos leer y escribir.
EL APRENDIZAJE EN LA ESCUELA EL LUGAR DE LA LECTURA Y ESCRITURA
El aprendizaje escolar es un proceso el cual ayuda a la construcción social de conocimientos por parte de los maestros y estudiantes, los procesos de enseñanza y de aprendizaje en cualquier dominio del saber, debe ser puesto en practica con una actitud comprometida y creativa frente a lo que se enseña y hacia los estudiantes, tener presente los conocimientos previos de los estudiantes. Para ello se debe poner en practica estrategias pedagógicas, didácticas o prácticas evolutivamente apropiadas, que promuevan escenarios significativos para el aprendizaje.
La ciencia del aprendizaje en la escuela tiene dos caminos que desconocen la historia del aprendiz. Muchas veces el maestro enfrenta situaciones sin salida, como las de los dos puntos mencionados. Esto puede deberse a que no se le formó para enseñar confiando en su propio criterio y capacidad de juicio sobre la efectividad de aquello que implementa en el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Por otro lado, y desde el conocimiento de los autores de este escrito, habitual literatura periódica de carácter investigativo, ni de reflexión pedagógica. Tampoco hay una participación extensa en grupos de reflexión sobre el quehacer pedagógico. La presencia de estos grupos es todavía muy incipiente en nuestro medio.
la ciencia del aprendizaje en la escuela proviene de diferentes fuentes teóricas y de estudios empíricos, y que fue expuesta por Bruer (1995) en su libro escuelas para pensar. Esta perspectiva parte de algo que parece obvio, pero que la mayoría del tiempo olvidamos: para saber cómo enseñar algo a alguien, o dicho de otra manera, para cooperar con alguien para que aprenda algo, debemos conocer qué sabe y qué siente la persona sobre la materia, cómo es el funcionamiento de sus mecanismos de aprendizaje en las diferentes áreas del currículo y, teniendo en cuenta los dos conocimientos anteriores.

